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Una eternidad por Delante

 

La ciencia se ha convertido en la religión de este siglo para muchas personas. Si algo no puede comprobarse científicamente, entonces el hombre no lo cree. Esto no sería malo si se tratara de una ciencia perfecta, de una comprensión total de las leyes de la naturaleza dadas por Dios. Pero no es así, sino que todo está basado en lo que el hombre, con sus limitados recursos e inteligencia, ha podido descubrir a pesar de la controversia y diferencias de opinión que existen en cuanto a lo que ha sido "científicamente" probado.

Un ejemplo de esto es la teoría de la evolución que, a pesar de ser uno de los pilares en el que se sostiene la creencia de muchos hombres acerca de su origen y el desarrollo de su vida en la tierra, sigue llena de enormes vacíos que demuestran su falta de validez. Dicho esto, debo decir que una de las razones que motivó a Darwin a elaborar esta teoría fue, precisamente, su deseo de comprobar científicamente el origen de la vida y las especies, después de haber confrontado y finalmente rechazado los argumentos bíblicos que atribuyen a Dios, y sólo a Él, este hecho, como confesó en su biografía:

"A pesar de dar rienda suelta a mi imaginación, cada vez me resultaba más difícil inventar pruebas capaces de convencerme. Así, la incredulidad se fue introduciendo sigilosamente mí a un ritmo muy lento, pero, al final, acabó siendo total."

Dios nos ha dejado su Palabra escrita para que, a través de su revelación (no de nuestra imaginación), podamos conocerle a Él y el origen y propósito de nuestra existencia. Él es el Soberano, creador del cielo, la tierra y todo lo que en ellos habita, el que rige las leyes de la naturaleza, el que da y quita la vida, que todo lo sabe, que todo lo puede, que todo lo conoce, que no tiene principio ni fin, que no ha sido creado ni enseñado por nadie, que es autosuficiente, que no cambia nunca...

Pero cuando el hombre decide excluir a Dios de sus razonamientos e intentos de comprender la vida y sus circunstancias, emprende un camino que, tarde o temprano, le llevará a la ruina moral, material y espiritual. Resulta irónico pensar que aunque las filosofías modernas están dirigidas a elevar a la humanidad, el resultado es precisamente el contrario. Esto comprueba la verdad bíblica que dice que "el que se enaltece será humillado". El hombre nunca triunfará en sus intentos de querer ocupar el lugar de Dios, ni de ensalzarse a sí mismo. 

La realidad del momento evidencia lo que acabamos de exponer, ya que a pesar de estar en el siglo XXI, con más avances, descubrimientos científicos, recursos humanitarios, etc., que nunca, nos encontramos ante un panorama mundialmente devastador: una terrible crisis financiera que no ha hecho más que empezar, desastres naturales por todas partes que amenazan la vida del hombre, sin que éste pueda hacer nada para salvaguardarla, una moralidad que está por los suelos, una maldad que va en aumento... de todo lo cual el hombre es el único responsable, y no Dios, a quien se trata de culpar una y otra vez.

Sería sabio dejar de ignorar y juzgar la gravedad de estos días como el resultado de un calentamiento global u otras causas naturales, la mala gestión y administración de los gobiernos (que nosotros mismos hemos escogido), la influencia de otros, etc., y tomarlo como el aviso de un juicio todavía más grave. Por la Palabra de Dios entendemos que estamos en días como nunca en la historia de la humanidad.

Jesús dijo: "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán... como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento... y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos" Mateo 24:35,38,39.

Una pregunta que debes hacerte ahora es: ¿Estoy preparado para vivir estos días, o por mi incredulidad vendrán las calamidades sobre mi vida sin aviso, como un ladrón en la noche? Es tiempo de mirar a Aquel que tiene todas las respuestas y confiar en Él y en Su Palabra. "El que se humilla, será enaltecido" Mateo 23:12. Tenemos una eternidad por delante.

Tomado del calendario de la "Asociación Reto a la Esperanza" año 2013