|
Transformación Divina
Desventurado, miserable, pobre
Desnudo y ciego me encontraba
Sin luz en mi día a día
Mi alma sedienta vagaba.
Humillado
vine ante Ti
La única
manera de acercarme
Y
contrito mi corazón te dí
Y tú no
tardaste en tomarme.
Tu perdón
irrumpió en mi ser
Cual ola
gigantesca
Pusiste
un corazón de carne
Donde
antes había uno de piedra.
Limpiaste
toda mi pobreza
Y
ordenaste toda mi vida
Mi triste
conciencia sucia
Ahora
despierta y limpia
A tu
nombre doy loor,
Pues tú
me diste tu perdón
Cambiaste
en gozo mi dolor
Y
transformaste mi corazón.
—Valeria
Arriola
|