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"Puestos
los
ojos en Jesús, el
autor y consumador de la fe..."
(Hebreos
12:2)
Es muchísimo más fácil mantener el rumbo si tenemos un
punto de
referencia. Así sucede con los botes (que se dirigen
hacia un faro
en particular), cuando se escala una montaña (uno se
dirige a una
cima), y cuando se conduce un coche (usando las líneas
blancas).
Usar un punto de referencia les salvó la vida a los
astronautas del
Apolo 13. Tal vez hayas leído la historia o visto la
película. La nave espacial tenía muy poquita
energía eléctrica. Los astronautas tenían que conservar
todo vatio de energía que les fuera posible para
regresar con seguridad. Ni siquiera podían encender
los ordenadores.
Sin embargo, necesitaban un curso de corrección. Si no
encendían los
motores durante 39 segundos para colocarse en una órbita
diferente,
no iban a poder regresar a la Tierra. Pero, ¿cómo podían
saber a
dónde iban si no tenían instrumentos en
los ordenadores?
El astronauta Jim Lovell decidió que si podían mantener
un punto fijo
en perspectiva a través de su diminuta ventana de cabina
podrían
dirigir la nave espacial a mano. El punto focal que
escogieron fue
su destino: la Tierra.
Encendieron los motores. Durante 39 largos segundos,
Lovell
concentró toda su atención en dirigir la debilitada nave
para
mantener la Tierra a la vista a través de la pequeña
ventana. Puesto
que se pudo concentrar en ese punto de referencia en
particular, el
Apolo 13 alcanzó la posición correcta y se salvaron tres
vidas.
A medida que avanzamos en el curso del día, los
creyentes en Jesús
confrontamos fuerzas que nos pueden empujar en
diferentes
direcciones y sacarnos del rumbo. El orgullo nos puede
llevar por un
camino; el placer, por otro. La presión podría venir a
través de una
religión falsa, de una oferta atractiva o de una
irresistible
oportunidad de avanzar por medios inescrupulosos.
Empezamos un año nuevo. No te salgas del rumbo en
2012. Más bien,
como sugiere el autor de Hebreos, pon los ojos en Jesús
(12:2). Si
lo mantenemos a él a la vista, no nos saldremos del
rumbo ni nos
estrellaremos.
SI QUIERES MANTENER EL RUMBO,
PON LOS OJOS EN CRISTO.
—Diario Universitario
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