"Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía" Salmos 42:1

 

 

 

Sobre la Oración
 

 

"No hay experiencia que tenga que atravesar el hombre,
en que la oración no pueda ayudarle, consolarle y guiarle"


"Si no tienes tiempo para orar, vas a perder el tiempo en todo lo demás"


Vale más un grano de fe, que una tonelada de estímulos.” —“La oración privada del predicador, de Spurgeon.

 

Cuando penosamente se os imponga en vuestra conciencia el sentimiento de vuestra propia
vaciedad, reprochaos haberos imaginado alguna vez llenos de algo que no haya sido el Señor.
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Sea cual fuere la situación en que nos hallemos, el púlpito es nuestra atalaya y el ministerio
nuestra guerra; y aun cuando no podamos contemplar la faz de nuestro Dios,
confiemos siempre en él, escudados bajo la santa sombra de sus alas.
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


El predicador se distingue por supuesto sobre los demás como hombre de oración.” —“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Si tiene que haber algún hombre bajo el cielo, obligado a cumplir con el precepto "orad sin cesar",
lo es sin duda el ministro cristiano.” —
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Si como ministros no sois muy dados a la oración, merecéis que mucho se os compadezca.
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Usad la oración como un taladro, y fuentes de agua viva saltarán de las entrañas de la Palabra.
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Hermanos míos, permitidme que os ruegue que seáis hombres de oración.
Quizá no tengáis jamás grandes talentos, pero lo haréis bastante bien aun sin ellos,
si abundáis en intercesión.” —
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Cuando hayamos concluido de predicar, si somos verdaderos ministros de Dios,
no concluiremos de orar.” —
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Ninguno de nosotros podría calcular cuán pobres somos en comparación
de lo rico en gracia que podríamos haber sido si hubiésemos vivido habitualmente
más cerca de Dios por medio de la oración.” —
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


No sólo debemos orar más, sino estamos estrictamente obligados a ello.” —“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


El que predica con unción conoce la presencia de ella; y el que oye advierte pronto su ausencia.
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Que vuestro vellón permanezca en la era de la oración, hasta que sea mojado con el rocío
de los cielos. No vayáis a ministrar en el templo, hasta que os hayáis purificado en el lavacro.
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.


Nuestro silencio podría ser mejor que nuestras voces,
si nuestra soledad la empleásemos con Dios.”
“La oración privada del predicador, de Spurgeon.
 


"Tiemblo por aquel que nunca ora." — Charles Spurgeon
 


  "Muchos oran con sus labios por aquello por lo que sus corazones no sienten ningún deseo."
— Jonathan Edwards


“La persona orgullosa es una persona de poca oración.” — Wayne Mack


“La adoración es la postración del alma ante Cristo como Dios.” — John Owen


“Algunas personas dependen más de las oraciones que hacen a Dios, que del Dios
a quien hacen sus oraciones.”
—William Secker


“Cuidado con tener un espíritu flojo, tibio y libertino. Velad en oración, guardaos de la negligencia. No se acerquen a los límites extremos de vuestra libertad.” —    Augustus Toplady


"Nuestra propia impaciencia cierra la puerta en contra de nuestras oraciones." -John Calvin


“Hay dos cosas que están unidas… la enseñanza y la oración; Dios quiere que aquel a quien Él ha colocado como maestro en su iglesia sea alguien asiduo a la oración.”— Juan Calvino


“Dime cuáles son las oraciones de un hombre y te diré cuál es el estado de su alma. La oración es el pulso espiritual.”—J. C. Ryle